El único método sostenible para erradicar el gusano es la liberación de moscas estériles, indica la Asociación Mexicana de Productores de Carne.
Restringir la movilidad del ganado por el gusano barrenador pondría en riesgo el abasto, alertan productores
La Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG) señaló que las medidas restrictivas que buscan contener la propagación del gusano barrenador representan una amenaza directa para la cadena de suministro de carne en el país y para un sector cuyo valor asciende a 192 mil millones de dólares.
El organismo, encabezado por Jesús Brígido Coronel, explicó que la producción nacional depende de un modelo que inicia en el sur y sureste, donde se cría el ganado, y culmina en el norte, en los corrales de engorda, donde se produce la carne que abastece a consumidores de todo México. Restringir la movilización de animales, subrayó, podría fracturar este esquema productivo y comprometer el abasto.
Alrededor de 350 productores de bovinos afiliados a la AMEG solicitaron a los tres niveles de gobierno —federal, estatal y municipal— abstenerse de imponer más limitaciones que deriven en sobrerregulación y afecten la logística de traslado de ganado.
En su posicionamiento, la asociación enfatizó que tanto la evidencia científica como la experiencia internacional demuestran que el método más eficaz y sostenible para eliminar esta plaga consiste en la liberación continua y sistemática de moscas estériles, las cuales interrumpen el ciclo reproductivo del parásito.
El gusano barrenador es un insecto parasitario que se aloja principalmente en animales de sangre caliente, aunque en ciertas circunstancias puede llegar a representar un riesgo para la salud de los humanos. Su propagación, por lo tanto, no se limita exclusivamente al ganado bovino.
La AMEG añadió que la detección de larvas en corrales de engorda permite actuar de manera temprana y aplicar medidas de mitigación que impiden la expansión de la plaga. En ese sentido, aclaró que los hallazgos de larvas en determinadas zonas no deben interpretarse como un signo de infestación generalizada, sino como prueba de que los protocolos de vigilancia sanitaria funcionan correctamente.
El gremio sostuvo que los productores de carne ya han invertido en infraestructura, tecnología y capacitación para identificar, aislar, tratar y curar a los animales infectados. Además, refrendaron su disposición a trabajar en conjunto con las autoridades federales y estatales para perfeccionar los protocolos de detección oportuna.
“La meta es limitar la propagación del gusano barrenador sin tener que recurrir a medidas que restrinjan innecesariamente el movimiento del ganado”, puntualizó la AMEG.